La Compañía Teatro Del Rostro se fundó en 1973. Estaba constituida por Oscar Stuardo en el rol de director y por alumnos de la Carrera de Teatro de la Universidad de Chile, Sede Valparaíso, como actores del elenco. Habían tomado contacto en el Departamento de Teatro, cuando Stuardo les dictaba clases de la asignatura de Actuación. La afinidad sentida entre ellos, debido a la valoración del humor y su búsqueda formal fuera del realismo, les impulsó a crear un grupo profesional innovador para la época, que funcionaba amparado por La Universidad Técnica Federico Santa María, establecimiento en el que Stuardo dirigía el taller de teatro aficionado. La Santa María, Universidad a la que representaban, les otorgaba como apoyo una sala de ensayos, algunos recursos para el montaje de sus obras y un pago mínimo como miembros del elenco. El resto de las necesidades eran resueltas a través de autogestión y por los ingresos de taquilla.
Actores del grupo eran Samuel Villarroel, Sandra Urquiza, Amanda Lorca, María Angélica Arcos, Hernán Vallejo, Manuel Gallegos, Carlos Zúñiga y Consuelo Hopzafel que venía de la Escuela de Teatro de la Universidad Austral de Chile.
Los montajes daban primero una función en el Aula Magna de la Universidad y luego hacían temporada en la Sala Louis Jouvet del Instituto Chileno Francés, en la Sala del Instituto Chileno Norteamericano y, si pasaban la censura de la institución, en el Aula Magna de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile.
A pesar que la primera obra ensayada fue la Maña de Anne Jellicoe, tras el Golpe de Estado deciden no estrenarla, pasando a montar una pieza infantil. Durante su breve trayectoria tuvieron una profusa producción, girando por distintos lugares de Chile, llegando incluso a dar funciones en una acto oficial en la Isla de Juan Fernández
.El Grupo funcionó hasta comienzos de 1976, momento en el que Oscar Stuardo fue despedido de la Universidad por el cambio de política que produjo el golpe de Estado. En esta situación la mayoría de los miembros de la Compañía tomaron la decisión de emigrar a Santiago, donde se integraron a compañías capitalinas y desarrollaron su propia trayectoria.